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Blog dedicado a bailarines
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domingo, 12 de abril de 2015

Lesiones comunes


EN LAS RODILLAS:

Dolor crónico en rodillas, hiperextensión, dislocación y síndrome de rótula femoral: Estos se pueden deber a la constante rotación que se ejerce en la rotula de la rodilla lo que puede crear inestabilidad en la misma.

Tendinitis rotuliana, ruptura de meniscos, rotura del ligamento colateral medial, rotura del ligamento cruzado anterior: Estos pueden ser causados por una excesiva repetición de saltos que puede agravarse inflamando el tendon mejor conocido como rodilla de saltador. O también pueden ser causadas por un golpe repentino por algún movimiento, torcedura o un mal aterrizaje que puede ocasionar la rotura de meniscos y ligamentos.

EN PARTE MEDIA (ESPINILLA Y GEMELOS):

Dolor o férula de espinilla, fractura por estrés o fractura completa de hueso: Suele suceder cuando los músculos de las pantorrillas y del tendón de Aquiles se encuentran tensos, sin calentamiento suficiente lo que ocasiona que la tibia anterior absorba el impacto completo de la caída de un salto o gran salto. 

Tendonitis o tendinitis: El tendón de Aquiles que se extiende de la parte trasera de la pierna al tobillo puede tensarse por las repeticiones de subir y bajar en la punta lo que ocasiona la inflamación del tendón y que este se reduzca. 

Tendonitis o tendinitis del dedo gordo del pie: Que es el músculo utilizado por las y los bailarines al pasar de demi-plié a relevé o punta. Puede sufrir una inflamación conocida como tendonitis o tendinitis del bailarín. 

EN LOS PIES:

Esguince de tobillo: Resulta de la inflamación y dolor causado por las roturas de ligamentos estabilizadores al rededor del tobillo ocasionados por una caída inapropiada o accidentada. 

Síndrome de pinzamiento anterior del tobillo: Irritación causada por repetición de pliés que comprime tejidos suaves y el hueso, causando dolor y posible desarrollo de espolones. 

Síndrome de pinzamiento posterior del tobillo: Comúnmente conocido como el tobillo del bailarín, que ocasiona que tejidos suaves y hueso se compriman cuando son apuntados los dedos de los pies causando dolor  y algunas veces posible desarrollo de espolón.

Fascitis Plantar: La densidad de la banda de tejidos fibrosos conectados del talón a los dedos del pie se tiende a inflamar por el uso excesivo, a su vez puede incrementar tensión en la pantorrilla particularmente cuando es necesaria la rotación.

Neuroma: Es un pinzamiento de fibras nerviosas entre el metatarso y los dedos de los pies, usualmente entre el segundo y tercero, o entre el cuarto y quinto dedos del pie, causados por el impacto al caer de un salto.

Fractura por estrés: El hueso segundo del metatarso está expuesto a fracturas por estrés causado por la presión que se ejerce al bailar en puntas. 

Sesamoiditis: Pequeños huesos en los tendones conectados al dedo gordo del pie se pueden tensar e inflamar que puede ser ocasionado por bailar en superficies duras, en demi-pointe o por saltar.

Juanetes: Una protuberancia dolorosa en el dedo gordo del pie causada cuando el mismo es forzado a guardar un ángulo e ir en la misma dirección de los otros dedos del pie. Esta puede ser una tendencia hereditaria, sin embargo la presión o apretadura del calzado y las posiciones rotadas del ballet pueden agregar presión al área.

domingo, 25 de enero de 2015

Los 13 ejercicios de pilates más completos para bailarines




Te enseñamos los trece ejercicios más completos de pilates para bailarines, puedes hacerlos antes o después del entrenamiento. Te recomendamos hacer esta rutina tres veces como mínimo a la semana, así tendrás mucho más control de tu cuerpo y la consciencia corporal necesaria para mejorar tu rendimiento.



1.-Respiración
Objetivo: fortalecer el núcleo central activando el abdominal transverso mediante la respiración.
Beneficios para: el abdominal transverso, las lumbares y los músculos del suelo pélvico.

Tumbado boca arriba, pies relajados, brazos extendidos al lado del cuerpo. Sintiendo como la caja torácica se abre y contrae con cada inspiración y exhalación. Cuerpo relajado y sin ninguna tensión.
Pasados unos minutos, flexionar rodillas a 45 grados, pies apoyados en el suelo, manos colocadas en las costillas. Inspirar profundamente de nuevo, sintiendo cómo la respiración llega a espalda y costados; espirar contrayendo un poco el suelo pélvico y activando toda la faja abdominal desde adentro.
Es importante sentir cómo las costillas se cierran y relajan, logrando así la postura corporal correcta.





2.- Curva en “C”
Objetivo: movilizar la columna y fortalecer el núcleo central.
Beneficios para: columna, cuello, hombros y músculos abdominales.
Repeticiones: 5-10

Sentado en el suelo, manos suavemente a los lados de las rodillas, con el peso repartido por igual entre ambos isquiones y la columna en posición neutra. Relaja los hombros y deja que los omoplatos se fundan espalda abajo.
Inspira y siente la respiración recorriendo la columna. Con las puntas de los dedos rozando el suelo, contrae el ombligo hacia la columna e inclínate hacia atrás para no descansar sobre la pelvis.
Manteniendo el equilibrio sobre los dedos de los pies, inspira mientras vuelves a la posición inicial.





3.- Círculos con una y dos piernas
Objetivo: movilizar la articulación de la cadera y estirar los músculos de la cadera y del interior del muslo.
Beneficios para: abdomen, caderas e interior de los muslos.
Repeticiones: 5 veces cada uno

Tumbado boca arriba, una pierna estirada pegada al suelo, la otra a 90º también estirada, brazos a los lados. Manteniendo la postura de la faja abdominal , hombros y columna en posición neutra.
Inspirar y al espirar girar la pierna de arriba hacia el sentido de las agujas del reloj, dibujar un pequeño círculo. Al terminar las repeticiones con las dos piernas hacia el sentido de las agujas del reloj, repetiremos ahora hacia el otro lado.
Después de haberlo hecho con cada pierna hacia ambos sentidos, repetir una última vez con las dos piernas estiradas a 90º.





4.- El Cien
Objetivo: flexionar la columna, estabilizar los hombros y la pelvis, fortalecer el núcleo central y fomentar el control de la respiración.
Beneficios para: cuello, hombros, columna, abdominales y respiración.
Repeticiones: 10 repeticiones de 10 exhalaciones cada una

Acostado en el suelo, piernas a 90º justo encima de las caderas, rodillas juntas. Brazos a los lados, con las palmas hacia abajo y los codos ligeramente flexionados. Hombros en posición neutra.
Inspira y estira la zona cervical sin tensar el cuello, exhala e incorpórate hacia delante, levantando la cabeza y los hombros llevando las costillas hacia la pelvis. Levanta los brazos del suelo y mantenlos fuertes al nivel de los hombros. Inspira y mientras exhalas diez veces cortas, mueve al mismo tiempo los brazos de arriba-abajo.





5.- Balanceo
Objetivo: conexión abdominal y articulación de la columna, estirar los músculos erectores de la columna.
Beneficios para: columna, cuello, hombros y músculos abdominales.
Repeticiones: 5-10

Sentado en el suelo sobre los isquiones, con la columna flexionada hacia delante como en la “curva en c” y con la pelvis ligeramente inclinada hacia delante. Rodillas flexionadas a 45º y las piernas juntas. Manos en las espinillas manteniendo los hombros en posición neutra.
Inspira, siguiendo la inclinación de la pelvis y la “curva en c” balanceándose hacia atrás hasta tocar el suelo. Espira fijando la mirada en las rodillas y levantando un poco la cabeza hacia delante en la postura de la “curva en c”.
Manteniendo la conexión con el centro y las piernas alineadas con las manos, vuelve a la posición inicial, intenta permanecer en equilibrio 5 segundos.




6.- Estiramiento de una pierna
Objetivo: fomentar la coordinación, fortalecer y estabilizar los músculos abdominales y estirar los de las piernas.
Beneficios para: cuello, hombros, músculo abdominal transverso, flexores de la cadera (excéntricamente), extensores de cadera y cuádriceps (concéntricamente).
Repeticiones: 5-10

Boca arriba con las rodillas flexionadas a 45º y las plantas de los pies en el suelo, parte interior de los muslos junta. Brazos a los lados con las palmas hacia abajo y los codos ligeramente flexionados.
Inspira y estira la zona cervical, espira e inicia la inclinación de la pelvis activando los músculos del suelo pélvico y abdomen, ombligo retraído hacia la columna y ésta en posición neutra. Flexiona las rodillas a 90º sin separar las piernas.
Inspira manteniendo la posición. Espira e incorpórate hacia delante, levantando la cabeza y hombros, llevando las costillas hacia la pelvis. Levanta los brazos del suelo al nivel de los hombros. Inspira para prepararte, espira estirando una pierna manteniendo la faja abdominal contraída y cogiendo la rodilla que queda flexionada. Inspira y vuelve a colocar la pierna en la posición de inicio. Espira y estira la otra pierna.




7.- Puente sobre los hombros
Objetivo: estirar el cuerpo y articular la columna
Beneficios para: el abdominal transverso, el glúteo mayor y la zona posterior de las rodillas.
Repeticiones: 5-10

Boca arriba con las rodillas flexionadas a 45º y los pies separados a la altura de la cadera. Brazos a los lados con las palmas hacia abajo. Cuello relajado y hombros en posición neutra.
Inspira, espira e inicia la inclinación de la pelvis hacia la caja torácica, activando los músculos del suelo pélvico y el abdomen, con el ombligo contraído hacia la columna; ésta se mantiene en posición neutra. Despliega la columna empezando por el coxis, una vértebra tras otra, hasta la base de los omoplatos, de manera que el cuerpo parezca un puente. No llegues hasta las cervicales.
Inspira manteniendo la contracción de la faja abdominal, espira y vuelve a la posición inicial, bajando primero el tórax, luego el abdomen y por último el coxis.




8.- Estiramiento de la columna
Objetivo: fortalecer los abdominales y alargar los músculos de la columna.
Beneficio para: músculos abdominales, columna vertebral y caderas.
Repeticiones: 5-10

Sentado en el suelo con el peso repartido por igual entre los isquiones, la columna en posición neutra, piernas estiradas y alineadas con las caderas. Brazos extendidos al frente por debajo del nivel de los hombros, éstos en posición neutra.
Inspira y alárgate desde las caderas, estirando la columna. Espira y activa los músculos del suelo pélvico y la faja abdominal mientras inclinas la barbilla hacia el pecho. Inclínate hacia los pies, como si te doblases por encima de una pelota de playa.
Inspira mientras desdoblas la columna, una vértebra tras otra hasta quedar nuevamente erguido. Espira y por último levanta la cabeza mientras los omoplatos se deslizan espalda abajo.




9.- Torsión de columna
Objetivo: trabajar los músculos de la cintura y los rotatorios de la columna.
Beneficios para: los músculos oblicuos, las lumbares, el abdominal transverso y los hombros.
Repeticiones: 5-10 por lado

Sentado en el suelo con el peso repartido entre los isquiones y una abertura de piernas al 70% de tus posibilidades. Columna en posición neutra y brazos en cruz.
Inspira y al espirar activa toda la faja abdominal y suelo pélvico, alarga desde las caderas y gira hacia un lado utilizando la contracción abdominal para iniciar el movimiento. Inspira manteniendo la contracción del suelo pélvico y faja abdominal mientras vuelves a la posición inicial y comienzas todo hacia el otro lado.





10.- Cisne
Objetivo: fortalecer y estabilizar los hombros y la columna.
Beneficios para: hombros, columna, abdominal transverso, zona posterior de la rodilla y glúteo mayor.
Repeticiones: 5-10

Tumbado boca abajo, con la frente apoyada en las manos, cuello relajado, hombros en posición neutra y piernas rectas con los pies de punta. Inspira y espira mientras activas los músculos del suelo pélvico y la faja abdominal mientras estiras la columna. Inspira levantando la parte superior del cuerpo desde la cadera, estira la espalda llevando los omoplatos hacia abajo manteniendo los abdominales activados y costillas cerradas. Fija la mirada en el suelo y no tires ni el cuello ni la cabeza hacia atrás.
Espira manteniendo la conexión con el centro y baja el cuerpo al suelo.



11.- Natación
Objetivo: estirar la columna vertebral y estabilizar y fortalecer el centro.
Beneficios para: el abdominal transverso, los estabilizadores del hombro y los extensores de la columna.
Repeticiones: 5-10 con cada lado

Tumbado boca abajo, apoya la frente en las manos. Piernas relajadas, separadas al ancho de las caderas. Columna y hombros en posición neutra.
Inspira y activa los músculos del suelo pélvico y faja abdominal. Espira y levanta una pierna junto con el brazo de ese mismo lado, sintiendo como se alarga todo hasta llegar a los dedos de la mano y pie; manteniendo el cuello estirado y la pelvis y costillas alineadas. Inspira y vuelve a la posición inicial. Cuando termines las repeticiones de esta serie, comienza de nuevo, ahora levantando el brazo contrario a la pierna que elevas.




12.- Gato
Objetivo: movilizar la columna y ayudar a estabilizarse.
Beneficio para: columna, hombros, cuello y abdomen.
Repeticiones: 5-10

Comienza a gatas con la columna y los hombros en posición neutra. Inspira y con el cuerpo en posición neutra, activa los músculos del suelo pélvico y faja abdominal. Exhala y mientras mantienes contraídos los abdominales hacia la columna, flexiona la columna, curvándola desde el coxis hacia la cabeza y dejando caer la cabeza entre los brazos. Inspira cuando llegue el punto culminante del movimiento y estira la columna para que la espalda quede arqueada, manteniendo la contracción abdominal. Espira y vuelve la columna a partir del coxis a la posición de inicio.



13.- Superman
Objetivo: fortalecer el centro y estirar y alargar la columna vertebral y las piernas.
Beneficios para: el músculo abdominal transverso, el glúteo mayor y la zona posterior de las rodillas.
Repeticiones: 5-10 con cada lado

Comienza a gatas, con la columna y los hombros en posición neutra, las rodillas a la altura de las caderas y las manos a la altura de los hombros. Inspira y activa los músculos del suelo pélvico y la faja abdominal; estírate desde el centro a través de la columna vertebral, el coxis y la coronilla.
Espira manteniendo la contracción abdominal y extiende un brazo alineado con los hombros junto con la pierna alineada con la cadera de ese mismo lado; manteniendo el equilibrio. Inspira y vuelve a la posición inicial. Cuando termines las repeticiones de esta serie, comienza de nuevo, ahora levantando el brazo contrario a la pierna que elevas.




Cuando termines la rutina, estira:




                             

sábado, 24 de enero de 2015

Me duele mucho la planta del pie

¿Por qué cuando termino de entrenar siento la planta contracturada?

La fascitis plantar es una de las lesiones más frecuentes en atletas, se produce debido a la sobrecarga del tejido fascial tendinoso que sujeta el pie, y que está localizado en la planta.

La función de la fascia plantar es la de proveer estabilidad y capacidad de absorción de impactos al arco longitudinal del pie. La inflamación de la membrana o aponeurosis que recubre la musculatura de la planta del pie y de su zona insercional en el talón, provocado por las tracciones en cada impacto y en los movimientos de propulsión del pie, es lo que se denomina en medicina deportiva, fascitis plantar.




He aquí la respuesta a todos esos dolores en la planta del pie después y durante las jornadas de entrenamiento, nosotros los bailarines solemos forzar e impactar a veces desmedidamente las plantas de los pies; sobretodo, cuando incrementamos rutinas y ejercicios de saltos y giros continuos sobre una misma  pierna. Podemos ayudarnos utilizando calzado suave y flexible (nada de suelas duras y cámaras de aire) y frotando mucho hielo en las horas de descanso.

*En la sección de ejercicios, podrás encontrar los indicados para el estiramiento de la fascia plantar entre otros que también podrán ayudarte*

Me duele la cadera

Muchas veces después de volver de unos días de descanso o vacaciones retomamos la rutina y de las primeras cosas donde notamos molestias es en la cadera, a veces identificándola como "me duele el psoas" o "tengo dolor en las ingles"; generalmente esto se debe a que hemos estado en reposo relativo durante algunos días seguidos y al incorporarnos nuevamente suele sufrir impacto la articulación coxofemoral, ya sea por los días libres o por entrenamientos de alto rendimiento donde hayamos forzado de más la misma aquí explicaremos que es la cadera y cómo podemos prevenir lesionarnos.






-Hueso: es cada una de las piezas que forman el esqueleto.
-Articulación: es la unión o engranaje entre dos o más huesos del esqueleto, y en cuya localización es posible el movimiento.
-Huesos ilíacos (derecho e izquierdo): son dos grandes piezas óseas que junto con los huesos sacro y coxis (pertenecientes además a la columna vertebral) forman el esqueleto de la pelvis.
Por delante, los dos huesos ilíacos se articulan entre si en la zona llamada pubis.
Por detrás, entre ambos ilíacos, se encuentra el hueso sacro (entre la última vértebra lumbar -L5- y el coxis).
Hay pues, dos articulaciones sacroilíacas (derecha e izquierda).
Tanto la unión del pubis como las articulaciones sacroilíacas, son articulaciones de escasa movilidad que funcionan como juntas de elasticidad del anillo pélvico.
Articulación coxofemoral o de la cadera: Es una articulación, un engranaje para el movimiento y no un hueso como habitualmente se cree (suele confundirse con el hueso ilíaco de la pelvis).
La articulación de la cadera se forma a partir de la unión de dos huesos: la cabeza del fémur (hueso del muslo) y el ilíaco (hueso perteneciente al esqueleto de la pelvis) y esta unión se sitúa a nivel de la parte central del pliegue de la ingle.
Éste engranaje permite la movilidad entre el muslo y el tronco .
La importancia de la pelvis es grande, ya que representa la base y centro de nuestro cuerpo, siendo los miembros inferiores un medio de transporte al servicio de ella.
El contacto o apoyo de la pelvis sobre este medio de transporte que son los miembros inferiores, es por tanto de vital importancia, y este punto de encuentro es precisamente la articulación de la cadera. Para que este apoyo o contacto se produzca es absolutamente necesario el desbloqueo de las rodillas y en un primer tiempo, además, la atención consciente así como la capacidad para entregar el peso del cuerpo al suelo, lo cual pasa por el "no hacer" la pasividad.
Si las rodillas se encuentran bloqueadas en recurvatum (hiperextensión), el peso del cuerpo no llega a las articulaciones de la cadera, recayendo en cambio sobre la zona lumbar con las consiguientes lesiones (sufrimiento del disco intervertebral), ya que éste es una zona de movilidad y de adaptación y para nada de soporte.
Con las rodillas desbloqueadas y la atención consciente, el peso del cuerpo puede llegar a las cabezas del fémur (punto de encuentro o articulación de la cadera) y desde ahí viajar sin problemas a través del esqueleto del miembro inferior hasta las plantas de los pies y el suelo.
En virtud del principio de acción y reacción, el suelo devolverá entonces una fuerza igual hacia arriba denominada reflejo de enderezamiento que nos permitirá ir erguidos al tiempo que cómodamente apoyados. 

*En la etiqueta de ejercicios podrás encontrar los que van dedicados a la cadera y el psoas entre otros*